Antes de diseñar, ponemos orden
Antes de crear nuevas piezas, revisamos y ordenamos lo que ya existe.
Entender el contexto y el material previo evita improvisaciones y repetir trabajos.
Elegimos el formato adecuado
No todos los problemas se resuelven igual.
Cuando hay un objetivo claro, trabajamos por proyecto.
Cuando el problema es continuo, acompañamos en el tiempo.
Criterio claro y comunicación sencilla
Definimos alcances y prioridades desde el inicio y evitamos procesos eternos.
Menos reuniones innecesarias y más claridad para que el diseño funcione sin fricción.
